Cuántas frases e ideas se han publicado extensivamente sobre la situación que transitamos hoy día, con énfasis en «transitamos», y, sobre todo, cómo ha cambiado el entorno a partir de la condición sanitaria prevaleciente. Miraremos atrás en algún momento y nuestros recuerdos serán, quizás, vagos; sin embargo, persistirá la sensación general de lo que nos ha tocado vivir.
¿Cuántos planes se habrán modificado, cancelado o puesto en pausa? ¿Cuántas palabras se habrán dejado de decir, y cuántas se estarán diciendo ahora que no se habrían pronunciado en otra situación? ¿Cuántos sueños se estarán logrando y cuántos hallando su nuevo camino?
El dicho «El hombre propone y Dios dispone» (y hay quienes añaden «llega el diablo y todo lo descompone») me lleva a reflexionar profundamente sobre todo aquello que creemos poder hacer, sobre esa sensación de «control» que pensamos tener sobre nuestras vidas… Y sin duda somos responsables de nuestras decisiones y acciones, pero SIEMPRE existirá el factor destino, coincidencia, designio divino o azar que se manifiesta. A veces, sin percatarnos, vivimos en una quimera.
No sé exactamente qué recordaré de este período… quizá no sea necesario hacerlo. Tal vez sea simplemente un momento para existir, para aprender, para conocer y reconocer, para enfrentar miedos, para crear nuevas quimeras.
Creo, no obstante, que de esto surgirán muchas cosas buenas. No dudo que atravesaremos un lapso complicado, comunitariamente hablando… tampoco poseo (ni desearía tener) una bola de cristal para prever todo lo que sucederá. Bien dice Ursula K. Le Guin en su obra «The Left Hand of Darkness»: «The only thing that makes life possible is permanent, intolerable uncertainty: not knowing what comes next.» Pero albergo la firme esperanza en mis anhelos de que estaremos bien…
Así me enseñaron… y eso es una razón más para estar bien hoy, aquí y ahora
Deja un comentario